Resumen:Como un homenaje a Charles Dickens, en otra Navidad pobre, en un mundo de decadencia, Reina María Rodríguez “ha llegado a esta edad sin lenguaje “donde el paisaje tiene negruras y las guirnaldas son focos que no alumbran ya un después. Por este libro pasan días de “prohibiciones y añoranzas”, cuando la niña (la Inocente) quiso creer, tener una utopía y cantar villancicos, pero ha llegado el momento en que “el mazapán no sirve de escondrijo” y la poesía tampoco, aunque ésta, al fin y al cabo, pueda ser su última salvación simbólica.